Cuidados del Bonsái en Invierno

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CUARTOS DE INVIERNO Y PROTECCIONES ADECUADAS PARA TUS BONSÁIS

Las bajas temperaturasen el sustrato de un bonsái deberían controlarse situando el árbol en un refugio cubierto. Un lugar sin calefacción, como un cobertizo o un garaje, proporciona la mejor protección, pero un invernadero bien soleado también puede ser adecuado. La temperatura del sustrato puede así mismo protegerse acolchando el tiesto o poniendo al árbol otra vez en el suelo, aunque esto generalmente no es tan efectivo. Todas estas medidas puede que no eviten que el agua contenida en la maceta se hiele, pero reducirá la caída de temperatura y evitará que se llegue al punto en el que se dañen las raíces. El método más fiable para medir la efectividad de tu “refugio” de invierno es colocar un termómetro junto a los árboles para medir el grado de protección que ofrece frente a la temperatura del exterior.

Yo tengo la experiencia de poner los árboles en un garaje sin calefacción, y aunque la temperatura exterior bajó en una ocasión de los -10ºC durante tres días en el invierno del 2000, en el interior del garaje nunca cayó por debajo de los -4ºC, bien por encima del punto en el que se producen daños. Incluso se pueden poner los árboles especialmente delicados dentro de un invernadero en el garaje, reduciendo la bajada hasta justo encima del punto de congelación.

La protección invernal debiera también tener en cuenta los vientos fuertes y el sol durante los periodos cuando el sustrato está helado y las raíces son incapaces de reponer la humedad que se pierde por el efecto de los mencionados viento y sol directo. El árbol no debería situarse en ningún lugar donde se calentara demasiado el suelo, puesto que, por ejemplo, poner el árbol temporalmente en una habitación calefactada podría sacarle del letargo: los árboles despiertan de su descanso cuando se exponen a temperaturas por encima de los 10ºC durante unos días.

Caring for Bonsai during the Winter

Mi bonsái después de una tormenta de nieve en marzo de 2006

CÓMO PROTEGEN LOS COBERTIZOS A LOS ÁRBOLES DE LAS BAJAS TEMPERATURAS

La escarcha se crea cuando la temperatura ambiente del aire cae: el aire más cálido a nivel del suelo sube y es reemplazado por el frío, “más pesado”. Cuando el aire inmediatamente por encima del suelo llega a 0ºC, el propio suelo se hiela. Cubrir tus árboles les proporciona una barrera física que impide que el más caliente aire que les rodea suba, lo cual a cambio disminuye el efecto de la temperatura exterior. No es posible para el aire frío desplazar al más caliente: si el más cálido es retenido, el frío aire del ambiente es incapaz de penetrar en el cobertizo o cuarto. Aunque el aire bajo el cubrimiento puede caer (y finalmente lo hace) por debajo de 0ºC, todavía permanecerá más caliente que la temperatura exterior.

Cuanto más grueso sea el cubrimiento sobre tus árboles, o más capas de cubrimiento uses, más difícil será que se escape el aire más caliente.

PREPARAR A TUS ÁRBOLES PARA SUS “ALOJAMIENTOS DE INVIERNO”

Las esporas de hongos y algunos pequeños parásitos pueden también beneficiarse de la protección contra las heladas de tus árboles, hibernando alrededor y dentro de la maceta y el propio árbol. Asegúrate de eliminar todas las hojas y otros restos en la superficie del sustrato y en las ramas. Retira cualquier telaraña y busca pequeños insectos, en particular cochinillas. Limpia algas y verdines del tronco y quita cualquier musgo que crezca en la superficie del sustrato: el musgo puede quedarse fuera durante el invierno, listo para ser repuesto en primavera.

Las plagas que se hayan albergado durante el invierno pueden crecer muy rápidamente durante los periodos algo más cálidos de esa época, causando daños que pueden pasar desapercibidos hasta que los árboles se sacan al exterior en primavera.

MICRO-CLIMAS LOCALES

Aunque el clima general y las condiciones atmosféricas no pueden alterarse, hay micro-climas alrededor de tu casa y jardín de los que te puedes aprovechar a la hora de considerar la protección contra el frío. Es probable tener un cierto rango de variaciones en tu patio o jardín.

Muros, setos y plantas colgantes resultarán por supuesto en menos luz, pero también reducen la cantidad de agua de lluvia y viento que recibirán los bonsáis. Y el riesgo y efectos de heladas pueden incrementarse o reducirse por estos factores.

La escarcha siempre caerá al lugar más bajo que pueda encontrar en el jardín, donde creará una bolsa helada: las barreras físicas a ese flujo descendente, como los muros, atraparán el movimiento del aire frío y conducirán las bolsas heladas a la base de estos muros. Por otro lado, los muros en la parte superior de las pendientes, y sobre todo los muros de la casa, tienden a ser lugares ligeramente más cálidos que pueden estar menos afectados por las escarchas y las situaciones de helada.

Una observación cuidadosa de las diferentes áreas de tu propiedad durante condiciones adversas resaltará aquellos lugares más ventajosos para situar a tus bonsáis y/o construir cobertizos o protecciones.

REGAR DURANTE EL PERIODO DE DESCANSO Como ya sabes, tu bonsái jamás debe quedarse seco, y esto es algo que puede suceder durante el invierno cuando los árboles se ponen a cubierto a salvo de las precipitaciones. De todas formas el consumo de agua es bastante bajo durante el periodo de letargo, y el sustrato debe estar húmedo pero nunca empapado. Los árboles que se dejen a cielo abierto tienen el riesgo del exceso de riego si hay periodos prolongados de lluvia y también cuando se derrite la nieve: estar durante todo el invierno en un compost sobre-mojado provocará sin duda los mencionados problemas en las raíces asociados al exceso de riego. Siempre asegúrate de que tu mezcla de sustrato drena bien para evitar desde el principio esos problemas, pero si durante el invierno te das cuenta de que tienes un árbol con un sustrato que drena mal o un suelo excesivamente húmedo, trata de moverlo al lado de un cobertizo o muro como protección contra el viento, donde recibirá menos la lluvia.

NECESIDADES DE LUZ Los árboles caducifolios no tienen grandes necesidades de luz una vez han caído las hojas. Hay sin embargo algunas cuestiones a observar en cuanto a los requerimientos de luz solar de los árboles perennes durante el invierno. Estas necesidades son dependientes de las temperaturas: la tasa de fotosíntesis cae según las temperaturas se acercan al punto de congelación. A temperaturas bajo cero, la fotosíntesis continua, pero el exceso de luz puede de hecho causar daños, un efecto conocido como “foto-inhibición”. En coníferas y otras perennes, la exposición al sol directo durante periodos de temperaturas bajo cero puede causar este fenómeno, si bien se suele reparar durante la primavera siguiente. Hay que lograr un equilibrio con los árboles perennes: la luz es necesaria durante el invierno, pero hay que evitar largos periodos de luz solar directa cuando las temperaturas están por debajo de cero. Y durante el tiempo que las temperaturas bajen de los -10ºC, los árboles perennes pueden incluso dejarse casi en la oscuridad sin consecuencias adversas.

SACANDO LOS ÁRBOLES DE LOS COBERTIZOS EN PRIMAVERA Los árboles entran en el periodo de crecimiento primaveral cuando las temperaturas suben por encima de los 10ºC durante un cierto número de días: no es cierto que se activen por el incremento de los niveles de luz solar. Sí es importante que cuando empiezan a crecer se saquen fuera donde tienen acceso a la luz. Pero las heladas tardías de primavera pueden devastar el tierno nuevo crecimiento, así que cuando se pronostiquen, sobre todo por las noches, hay que preparar alguna protección temporal.

EN RESUMEN

Deja a tus árboles que entren en letargo y se endurezcan al frío.

Guarda tus árboles en algún lugar que se mantenga al menos por encima de los -10ºC durante todo el invierno. Lo óptimo sería que las temperaturas permaneciesen entre los 0º y 9ºC, aunque temperaturas por debajo de la congelación y hasta los -10ºC no causarán daños.

Mantén tus árboles fuera de la luz solar directa y vientos fuertes cuando el sustrato esté helado.

No permitas que la tierra se seque, tampoco que permanezca siempre empapada: debe estar uniformemente húmeda.

Preferiblemente, en zonas donde son escasas las heladas nocturnas y rara vez se baja de los -5ºC, es mejor dejar los árboles en el exterior en un lugar donde estén protegidos contra el exceso de lluvia y/o el viento. Para ser precavido, si hay amenaza de bajar de los -5ºC al día o noche siguientes, usa algún cobertizo o protección, aunque hasta los -10ºC son tolerables.